Por Malú Kikuchi
30/06/08

Según el diccionario, “en serio” quiere decir, sin engaño, sin burla, sin doblez o disimulo, real, sincero, verdadero.
Desde la campaña electoral 2003, el eslogan del gobierno ha sido:”Argentina, un país en serio”. Ningún país serio, en serio, pone al costado de su nombre, “en serio”. Nunca se ha visto “Japón, un país en serio” o “Bélgica, un país en serio”, y son países en serio. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”, y la Argentina K, carece de seriedad.
Argentina K y su absoluta falta de seriedad.
1) En Argentina, hoy, las líneas ferroviarias y los ferrocarriles, están virtualmente colapsados. La gente viaja en condiciones lamentables, pero desde la presidencia de la Nación se pretende construir ¡un tren bala!
Un tren ¡carísimo! que conectará ciudades ya conectadas, a un precio imposible de pagar para la mayoría de los argentinos. Argentinos que mientras tanto, sufren el pésimo estado de los trenes actuales. Poco serio.
2) Durante 60 años Argentina rogó, imploró, suplicó para que el resto del mundo le comprara los “commodities” que producía. Mientras tanto, el campo se tecnificó, aumentó su producción y alcanzó un incomparable nivel competitivo.
La mayoría de los países subsidia al campo, en Argentina al contrario, el campo paga retenciones a las exportaciones (hasta el 35%). Ahora que el planeta necesita de los productos argentinos, Argentina decide no vender. Las retenciones móviles al 44,1% (soja), son inviables, el campo dijo ¡basta!, pero la voracidad fiscal del gobierno no afloja. Muy poco serio.
3) El discurso del gobierno para explicar el aumento de las retenciones del 35% al 44,1%, es la necesidad de recaudar para construir hospitales, viviendas y caminos rurales. Lo llaman distribución de la riqueza.
Según las cuentas de Gustavo Lázzari, en 5 años de gobierno K, se recaudaron $312.336 millones, o sea 72 veces el fondo que piensan recaudar a través de las retenciones móviles ($4.300millones). ¿No les alcanzó para construir hospitales, viviendas y caminos rurales? Poco serio.
4) Se acaba de conocer el informe de Naciones Unidas sobre el consumo de drogas (ONODC), desde Viena, Austria. Dice el informe que Argentina ocupa el 1º lugar en el consumo de cocaína en América Latina y el 2º lugar en el continente. También ocupa el 2º lugar en el consumo de éxtasis y de marihuana.
El 10 de marzo 2008, en Viena, Austria, en la Asamblea Extraordinaria del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, Aníbal Fernández, ministro de Justicia, Seguridad y DDHH de Argentina, se refirió a la intención del gobierno de despenalizar el consumo personal de drogas. Increíble. Peligrosamente poco serio.
5) Hebe de Bonafini, presidente de Madres de Plaza de Mayo (no confundir con la línea fundadora), recibe para su ONG, de parte del gobierno nacional, la suma de $4.500.000 al año. Mucho más que cualquiera otra ONG.
Hebe de Bonafini ha emitido 96 cheques rechazados por valor de $403.984, desde el 1º de enero hasta el 26 de marzo de este año. Datos del Banco Central de la República Argentina. Desde el 11/11/04 y hasta el 26/03/08, los cheques rebotados suman $1.668.270,39 (BCRA). Nadie insinúa siquiera con inhabilitarla, que es lo que corresponde. Poco serio.
6) Después de 100 días de furia y desconcierto, finalmente, forzado por las cacerolas populares, el matrimonio K envía la resolución 125 (aumento de retenciones a la exportación de soja) al congreso nacional.
El matrimonio K lo vive como una derrota; el pueblo lo considera una victoria y el congreso se debate entre los K y el pueblo. La plaza Lorea se convierte en un carpódromo (¡8 carpas!, 7 K, 1 rural).
El congreso está sitiado por un toro y por pingüinos inflables; hay huevos que hablan, a los que se le suman Bonafini, artistas, tocatas de rugby, actos K y vendedores de cualquier cosa. No es el marco más adecuado para sancionar una ley justa para el campo y el país. Poco serio.
Dentro del caos nacional, soportando una inflación que crece con prisa y sin pausa, con una economía enfriada, sintiendo que una vez más Argentina pierde el tren de la historia; asustados por un futuro que no se divisa con claridad, los argentinos descubren que tienen un vicepresidente.
Julio César Cleto Cobos, vicepresidente de la nación, elegido con la misma cantidad de votos que la presidente, asume las funciones constitucionales que son propias al cargo. Le moleste a quien le moleste.
Habla con serenidad, no crispa ni se crispa y jura que no va a renunciar, aunque le pese a algunos. Es bueno saberlo.
Hay un plan B.
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