"NOSOTROS, QUE NOS QUEREMOS TANTO"

Por Malú Kikuchi
21/07/08

 
Un conocidísimo bolero, letra y música del cubano Pedro Junco, estrenado 2 meses antes que su autor de 23 años muriera de tuberculosis en 1943, dice:

                    

                      “Nosotros,

                      Que nos queremos tanto,

                      Debemos separarnos,

                      No me preguntes más.

                      No es falta de cariño,

                      Te quiero con el alma,

                      Te juro que te adoro,

                      Y en nombre de este amor

                      Y por tu bien, te digo adiós”. 

      Después de escuchar el reportaje que le hicieran Eduardo Van del Kooy y Julio Blanck, el jueves 24 por la noche, al renunciado Alberto Fernández, se diría que el bolero “Nosotros”, le calza como un traje a medida al ex jefe de Gabinete del kirchnerismo. 

      En el reportaje, Alberto Fernández declaró que Néstor Kirchner era el mejor presidente desde 1983, que era el político más importante de los últimos tiempos. Sostuvo que Cristina tenía una clara inteligencia  y una enorme capacidad de trabajo. Por esas razones, los dos contaban con su más profunda admiración y además, eran sus amigos y los quería. 

      “Nosotros, que nos queremos tanto, debemos separarnos, no me preguntes más”, pero como la política de un país no es un bolero, queremos, necesitamos saber más. ¿Por qué, si hay tanto amor, respeto y admiración, Alberto F. renuncia? ¿Qué pasó? 

      Sabemos por los dichos de Alberto F. que “no es falta de cariño”, ¿entonces porqué la renuncia la conocen primero los medios a través de un fax y luego le llega la carta a la Presidente? No es fácil de explicar. ¿Qué es lo que obliga a Alberto F. a dejar su lugar de trabajo? ¿Qué lo impulsa a abandonar un proyecto político de que fuera una pieza clave? 

      Como siempre, más preguntas que respuestas. Y las pocas respuestas son deducciones, suposiciones que no aportan certezas. Dicen que Alberto F. se quería ir hace ya un tiempo, desde que asumió Cristina. Dicen que Alberto F. era el único negociador que tenía este y el anterior gobierno. Dicen que Alberto F. representaba el sentido común dentro de un gobierno en el que menos común de los sentidos, no abunda, sino que escasea. 

      Dicen. Llama la atención que al finalizar el reportaje de los periodistas de Clarín, Alberto F. agradeciera el no haberse sentido obligado a decir aquello que “no debía decir”. ¿Qué era lo que no debía decir el renunciante jefe de Gabinete de Ministros? 

      “Lo que no debía decir” era que ya no tenía ninguna influencia sobre el matrimonio presidencial, que sus buenos oficios de componedor eran desechados, que sus consejos sobre oxigenación del gabinete caían en oídos sordos.  

     “Lo que no debía decir”, de hecho, lo que no dijo, fue que De Vido, Moreno y Jaime van a seguir en sus puestos a pesar de la opinión que tiene de ellos el pueblo argentino. Lo que no dijo, es que el tren bala es un disparate más cercano a un gran negocio para algunos, que al progreso de todos. 

     “Lo que no dijo” es que la re estatización de Aerolíneas Argentinas nos empobrece a todos en US$ 900 millones y no nos aporta ningún beneficio de ningún tipo. “Lo que no dijo” es que el problema con el campo no está resuelto y que la actitud del nuevo secretario de agricultura Cheppi no contribuye a solucionarlo. 

     “Lo que no dijo” es que la situación del vicepresidente Cobos es un enigma que seguramente va a generar más de un problema. “Lo que no dijo” es que el sistema confrontativo K, que ya no da resultados, va a continuar. Que el ex presidente va a seguir gobernando y dejando a su mujer, la presidente, ejerciendo un rol deslucido y despojado de todo poder.  

     “Lo que no dijo Alberto F.” es que, cansado de tantas guerras, le deja el campo liberado a De Vido, su eterno adversario en el gobierno. Es así que Sergio Massa, reemplazante de Alberto F., hace su primera aparición como flamante jefe de gabinete, custodiado por expertos. 

     Massa enfrenta las cámaras de TV, entre De Vido y Ricardo Jaime. Lo hace después de firmar el decreto sobre Aerolíneas que no tuvo tiempo de leer. Todo un mensaje. Ganan De Vido y los demás pingüinos; pierde como siempre Argentina. 

     Renunció el que escuchaba. Alberto F. sostiene que él escucha a todo el mundo. ¿Será cierto? Era famoso por no contestar los teléfonos. A pesar de todo, escuchaba un poco más que el resto que es decididamente sordo al llamado de la realidad. 

     Se fue Alberto Fernández. Llegó Sergio Massa. ¿Tendrá algún nivel de autonomía frente a los K? Se quedan De Vido, Jaime, Moreno. Continúan la inflación, el INDEC mentiroso, la inseguridad, los subsidios cruzados, la pobreza en aumento, el problema energético y la soledad internacional. 

     ¿Habrá alguien más en el actual gobierno con ritmo de bolero, capaz de decir y hacer, siguiendo el ejemplo de Alberto F.: “te juro que te adoro y en nombre de este amor, y por tu bien, te digo adiós”?  

     Esperemos que así sea, por el bien de Argentina.


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