¿QUE PASA SI NO CAMBIAN?

 

Por Malú Kikuchi
11/8/08

 
Al gobierno de los Kirchner no le va bien. Al país le va mal. Se  han ido acumulando errores y la estructura socio económica argentina empieza a resentirse. Los tiempos de bonanza, debidos en gran parte a la extraordinaria situación del resto del mundo, se acaban.  

      Detrás de un cúmulo de mentiras, la verdad asoma. La realidad y los Kirchner, no tienen buena relación; es más, se diría que no tienen ninguna relación. Pero “la realidad es la única verdad” y tiene la mala costumbre de imponerse. Los hechos reales dicen que: 

      1) Argentina acaba de venderle bonos a Chávez, Boden 2015, por U$1.461 millones, a una tasa del 15,5%. Perú, por el mismo tipo de bonos le paga al FMI una tasa del 5,6%.    

      Dice el economista Carlos Melkonian: “¿Por qué un país que aún tiene superávit comercial y fiscal, crece a tasas chinas y su principal producto de exportación vale hoy el doble que 10 años atrás, tiene que acudir a Chávez para endeudarse al 15%? No hay duda, estamos en problemas.” 

      2) El excelente negocio de Chávez con estos Boden 2015, hizo trepar el riesgo país que estaba en 729 puntos, a 1,160. En 2001, cuando asumió Cavallo como ministro de economía de De la Rúa, el riesgo país estaba en 727 puntos. 

      3) El dólar, mantenido artificialmente por el Banco Central en $3, subió a $3,07. La compra de dólares no es masiva pero si constante. Los depósitos que salen del país lo hacen sin pausa  y en el primer semestre salieron, según Miguel Angel Broda, US$ 19.900 millones.  

      4) El INDEC, intervenido desde enero 2007 por Guillermo Moreno, miente. Las consultoras privadas calculan la inflación de este año en un 25%, tres veces más que los números del INDEC.  

     Hasta los empresarios de la UIA reconocen que la inflación es del 25%. Para el INDEC está por debajo del 10%, pero los sindicatos piden y consiguen subas de hasta el 30%.   

      5) El tema del campo sigue sin resolverse. La “limitación” de la resolución 125 no implica, según los Kirchner, una prohibición para dictar retenciones sin el aval del congreso. Todavía no hay un plan agropecuario a largo plazo consensuado entre todas las partes.  

      6) Argentina necesita y se debe (desde 1996 fecha límite) una ley de coparticipación federal. Los gobernadores se han convertido en mendicantes que imploran ayuda del gobierno nacional. Los adictos a los Kirchner son escuchados, los adversarios políticos son tratados como parias y no reciben lo que les corresponde.  

      7) El atraso en las tarifas de los servicios públicos sobrevive gracias a un festival de subsidios cruzados, prácticamente incontrolables. El aumento del gasto público es incesante, y está fuera de control. 

      8) El gobierno mantiene un dólar “bajo” para castigar al campo y el atraso en el tipo de cambio hace que reclamen los industriales. 

      9) Hay control de precios, que no sirve ni sirvió nunca, pero no hay control del gasto, que acaba de aumentar en $3.500 millones sin explicación. 

      10) La falta de inversión es el resultado de políticas hechas  para que las inversiones no vengan. Falta seguridad jurídica y transparencia. 

      11) Dicen que las reservas en el Banco Central ascienden a US$ 47.500 millones. Pero hay que descontar los bonos que quedaron fuera del canje de la deuda (2005), US$ 24.000 millones, más la deuda con el Club de París, US$ 6.000millones.  

      12) La economía mundial está entrando en zona de turbulencia. Y a pesar de los esfuerzos hechos por los Kirchner para concretar el aislamiento del país, Argentina está en el planeta y sufrirá los cimbronazos de la recesión internacional.  

      Si el matrimonio presidencial se abocara YA a implementar los cambios ineludibles para corregir todo lo que está mal en materia económica, que es mucho y muy serio, todavía estaría a tiempo para salvar a la nación de un descalabro. El tiempo es poco y se agota.   

     No basta con un cambio de jefe de gabinete por simpático, joven y bien intencionado que sea, debe tener poder para actuar y no parece tenerlo. No basta con que Cristina deje el tono apodíctico y se comporte amablemente con la gente y con los medios, aunque siga sin contestar preguntas concretas; no basta. El cambio debe ser real y profundo. 

     Si el cambio no se hace ya, si siguen maquillando la realidad que no quieren ver, y si no cambian, ¿qué pasa? Argentina sabe por experiencia lo que pasa cuándo un sistema económico no va más. La pregunta pertinente es: ¿Cuándo? ¿Cuanto aguanta el sistema, hasta cuando se puede seguir así?                                                                                                              

     P.D.: ¿Por qué todas las explicaciones sobre la situación económica Argentina las da el ministro del interior Randazzo en lugar de darlas el ministro de economía Carlos Fernández?

volver a EDITORIALES

 

COMENTARIOS