Por Malú Kikuchi
20/10/08

El mundo está en crisis. Tiemblan los mercados, las bolsas se derrumban, los bancos reciben ayuda y nunca alcanza. Los líderes mundiales, con demasiada honestidad, hablan de recesión a corto plazo y de recuperación a largo plazo, con suerte y viento a favor.
Mientras el planeta se estremece, mientras el futuro del empleo es por demás incierto, mientras las personas ven licuarse sus ahorros, el gobierno argentino mira otro canal de noticias; el gobierno argentino se mueve en un mundo paralelo al real.
Dice el diccionario que “mundo” es el conjunto de todas las cosas creadas y “paralelo” quiere decir, equidistante de algo con lo que nunca se puede encontrar. Es por eso que un mundo paralelo es un sitio de ficción, que tiene pocos o ningún punto de comparación con el mundo real.
El gobierno argentino vive en un mundo paralelo al mundo de verdad, pero los que viven en Argentina lo hacen en un mundo real. La distorsión es grande y muy difícil de sobrellevar.
Uno de los dos mundos, el de ficción o el real, debe encontrar un “portal” para poder comunicarse. Hoy no lo hacen. En “Alicia en el país de las maravillas” (Lewis Carroll, 1865), Alicia entraba y salía del mundo paralelo a través del espejo, y en “Las crónicas de Narnia” (Clive S. Lewis, 1949/1954), los chicos lo hacían a través del armario.
Al principio de la crisis, después de dar clases de economía al primer mundo en la ONU y aclarar que Argentina no necesitaba un plan B, la Presidente pronosticó que el país estaba a salvo de la hecatombe porque estaba “desacoplado” del resto y acá no iba a llegar.
Gerardo Martínez, UOCRA, anunció que el gremio sufrió 60.000 despidos. EASY fue obligado por el gobierno a no despedir empleados, ¿por cuánto tiempo? Las fábricas de autos adelantaron las vacaciones, por el momento; IVECO suspendió el trabajo el viernes 10. Petrobrás suspendió el anuncio de su plan de inversiones. Y esto recién empieza.
Se hace evidente, a través del discurso mentiroso, que los mundos paralelos no se tocan.
Mientras el mundo está en crisis, la mayoría oficialista en diputados aprobó el presupuesto 2009, un presupuesto presupuestado antes del descalabro. Se calculó un gasto de $233.817.577.614 (15,6% mayor que en 2008), un crecimiento del 4%, una inflación del 8%, el US$ a $3,19 y aseguró un aumento del 18% a los jubilados. ¿Cómo? ¿Con qué?
Mientras los diputados del gobierno aprobaban el presupuesto enviado por el ejecutivo, Sergio Massa, Jefe de Gabinete, aclaró que el dólar no va a subir este año más de $3,35. Y el presupuesto basó gran parte de su recursos en la tonelada de soja a US$420, pero el día que se aprobó, la soja cotizaba a US$315.
Se hace evidente, a través del presupuesto sin sustento real, que los mundos paralelos, no se tocan.
Desde el 20/11/06, los asambleístas de Gualeguaychú tienen cortado el puente Gral. San Martín, que une Entre Ríos con la ciudad de Fray Bentos, Uruguay. Los asambleístas sostienen que la fábrica de pasta de celulosa, Botnia, contamina. La planta está funcionando desde hace más de un año.
Hace unos días trascendió un trabajo realizado por la UBA que comprueba que Botnia no contamina. Organizaciones especializadas en el tema a nivel internacional, sostienen lo mismo.
El gobierno argentino permite que se siga impidiendo el libre tránsito con el Uruguay, atendiendo el reclamo de un puñado de personas que no soportan no haber tenido razón. La tensión con el país hermano aumenta y pareciera que las relaciones exteriores de Argentina están en manos de fanáticos ambientalistas equivocados.
Se hace evidente, a través del corte del puente Gral. San Martín, inconstitucional y gratuito, que los mundos paralelos no se tocan.
Mientras las economías del mundo crujen, Argentina se da el lujo de celebrar “lealmente”, con actos de diferente corte político, el día de la lealtad (17/10). Todos los actos y todos los actores, se dicen auténticamente “leales”. Todos, montoneros y ortodoxos, reclaman ser los verdaderos herederos de Perón. Que Perón da para todo.
Se hace evidente, a través de los muchos peronismos, uno de ellos en el gobierno, que los mundos paralelos, no se tocan.
Mientras la zozobra económica tiene al mundo al borde del colapso, desde el gobierno argentino se manda medir en varias encuestas, las posibilidades electorales para dentro de un año. La preocupación del gobierno se centra en si vale la pena, o no, que el ex y siempre vigente presidente Kirchner, se presente como candidato por la provincia de Buenos Aires. ¿Dejará de ser pingüino?
Se hace evidente, a través de la inconsistencia política del gobierno, que los mundos paralelos, no se tocan.
Los ejemplos son muchos, pero la realidad Argentina es una y el gobierno se fabrica otra. Sería ideal para los habitantes del país encontrar un “portal” y cruzar hacia el mundo paralelo donde vive el gobierno. Vivirían mejor; desgraciadamente no es posible. Esperar que el gobierno asuma la realidad, tampoco parece posible.
¿El gobierno argentino cree de verdad en el país que describe? ¿El gobierno argentino vive en serio en el mundo paralelo de los discursos oficiales?
¿No será que en vez de un mundo paralelo, intenta vender un mundo para LELOS?
Lelo/a: simple, como pasmado (Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua)
volver a EDITORIALES |