¿Y LA LIBERTAD?

Por Malú Kikuchi
2/2/09

 
Según el diccionario, LIBERTAD significa: “facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”. Y la definición de LIBERTAD DE COMERCIO es: “facultad de comprar y vender sin ningún estorbo”. 

      Dice la Constitución Nacional en su artículo 14: “Todos los habitantes de la Nación gozan de siguientes derechos […], a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y COMERCIAR,…” 

      De las definiciones del diccionario de la Real Academia Española y de los derechos y garantías de la Constitución Nacional, pasemos a la historia y a los hechos. 

      Historia. Hasta 1853, año en que Argentina finalmente se dio una  Constitución Nacional, el país era un desierto casi despoblado, pobre y desconocido para el resto del mundo.  

      Historia. En la CN se establecieron normas simples y claras para que la convivencia, el desarrollo y el progreso de los habitantes y del país, fueran posibles. Todas las normas basadas en la LIBERTAD. 

      Historia. Gracias a esa LIBERTAD, Argentina creció y fue un faro para los inmigrantes que eligieron vivir en un país con futuro. No fue gracias a la “pampa húmeda”, fue gracias a la LIBERTAD que consagró la CN. Porque la pampa siempre fue húmeda y mientras no hubo LIBERTAD, Argentina fue pobre y cuando se la restringió, volvió a ser pobre.  

      Historia. Gracias a la LIBERTAD que garantiza la CN, Argentina se convirtió en el granero del mundo y estuvo entre los 10 países más desarrollados. Con la crisis internacional, que acá llegó en 1930, el gobierno del presidente Justo, creó las Juntas de Carnes y de Granos (1933). El Estado empezó a intervenir en el comercio agrícola ganadero.  

      Historia. El Estado intervenía y negociaba con los productores. En principio, las Juntas se crearon para ayudar a la gente del campo en tiempos de crisis. En 1946, siendo Perón presidente, se creó el IAPI, Instituto de Promoción e Intercambio. El IAPI imponía los precios que le pagaba a los productores y vendía a precio de mercado. Pagaba $4 por dólar y vendía a $18 el mismo dólar. Resultado: el IAPI ganaba y los productores, no. 

      Historia. Al no tener ganancias, los productores sembraron menos y no aumentaron el número de cabezas de ganado. Mucha gente se quedó sin trabajo. Los desocupados emigraron hacia las ciudades y fundaron las primeras villas miseria. Gracias al IAPI. 

      Historia. El IAPI desapareció en 1955 con la Revolución Libertadora, la que volvió a poner en funciones a las Juntas. Pero mientras existió, el IAPI fue el responsable directo de las promocionadas “huertas de la salud” (se impulsaba sembrar verduras en jardines, patios y balcones ya que faltaban en los mercados) y del pan con harina de segunda.

 

      Historia. Argentina, en el mientras tanto, siguió con el mismo número de cabezas de ganado que en la década del 50. Los países vecinos duplicaron y triplicaron su stock ganadero. En cuanto a la agricultura, mejoró, pero no todo lo que hubiera podido. 

      Historia. En 1991, el presidente Menem dio de baja las Juntas y liberalizó la producción y el comercio del campo. Y más allá de los vaivenes internacionales, el campo se tecnificó y cambió estructuralmente su sistema de producción. En LIBERTAD.  

      Historia. En 1997, siendo Felipe Solá, secretario de Agricultura Ganadería y Pesca, crea la ONCCA, Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, para establecer un registro de faena y controlar mataderos y frigoríficos.  

     Historia. Los objetivos de la ONCCA son totalmente tergiversados durante el gobierno del presidente Kirchner, en particular cuando se hace cargo del organismo Ricardo Echegaray, hoy al frente de la AFIP.   

      Hechos. Argentina es un país con enormes ventajas comparativas agrícola ganaderas, ventajas naturales a las que la gente del campo le  agrega todo aquello que la tecnología de punta ha descubierto hasta el día de hoy. 

      Hechos. Ante la difícil crisis económica internacional, cuya solución es de futuro incierto, Argentina tiene la posibilidad de seguir produciendo cada día más alimentos, algo que el resto del planeta no puede dejar de consumir. 

      Hechos. Se sabe que los Kirchner mantienen un enfrentamiento con el campo desde que a mediados de 2007 la ONCCA restringió las exportaciones de carne. El enfrentamiento se agravó a partir del  11/03/08, con la resolución nº 125 sobre las (exageradas) retenciones a la exportación de soja. La historia es reciente y conocida. 

      Hechos. La Presidente mandó al Congreso la resolución 125, descontando su aprobación. Pero, para sorpresa del Ejecutivo, cuya mayoría en ambas cámaras era abrumadora, la resolución fue rechazada. 

      Hechos. Lo que desencadenó el “voto no positivo” del vicepresidente Cobos, dejando de lado las chicanas que alimentan las notas de color de los medios, tiene dos vertientes: 1) el campo no sólo no solucionó sus problemas sino que los aumentó, 2) el Ejecutivo no digirió la derrota y busca venganza. 

      Hechos. Se dice que el Ejecutivo quiere crear otro IAPI. Anda dando vueltas un proyecto de ley presentado el 9/08/07, por el diputado Alberto Cantero, FPV Córdoba, presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara Baja.  

     Hechos. Propone un Ente Nacional de Promoción y Control Comercial Agropecuario, Agroalimentario, ENPYCCAA, ente descentralizado, con autarquía económica financiera y técnico administrativa, con personería jurídica propia, en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía y Producción. Para hacerla cortita: otro IAPI. 

     Dicen que durante meses, mientras estuvo al frente de la ONCCA, Echegaray trabajó en un proyecto parecido. Dicen que hay otro proyecto de creación de un ente intermedio entre lo que hay y el ex IAPI. Dicen. 

     El hecho, entre tantos decires, rumores, dimes y diretes, es que la situación del campo es apremiante, que Argentina una vez más va a dejar pasar la oportunidad de crecer en serio produciendo aquello que sabe producir con excelencia; que otros países ocuparán los lugares que dejamos vacantes. Todo este descalabro es porque el gobierno no termina de aceptar la normalidad democrática y republicana del NO a la 125.  

     Crear entes, regular más, prohibir exportaciones, asfixiar al sector más productivo de la nación, nos achica. Sólo en LIBERTAD, sólo con más LIBERTAD, siempre dentro de los límites que establece la CN, Argentina puede crecer y salir airosa de esta crisis. 

     Parece increíble que el gobierno no entienda que con entes regulatorios no va a recaudar más porque el país va a producir menos. ¿Tiene un problema ideológico o simplemente es incapaz de entender que a mayor libertad, mayor producción? 

     El Ejecutivo Nacional, ¿entenderá el concepto de LIBERTAD en la forma que lo establece la Constitución Nacional? Pareciera que no.  

     En octubre, votemos con LIBERTAD y  en defensa de la LIBERTAD.

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