¿JUSTICIA O PODER JUDICIAL?

Malú Kikuchi   (23/4/2016)

Con entusiasmo leemos, escuchamos, vemos cómo el “mani pulite” argentino avanza,  aparentemente, imparable. Es el deseo de la mayoría de los argentinos que están fuera de cualquier tipo de corrupción. Necesitamos un rotundo ¡basta de impunidad!

Además del entusiasmo ante las noticias que nos describen minuciosamente las decisiones que toman los jueces de las causas más resonantes, las causas que conocemos, ¿no estaremos pecando de ingenuidad? Continuar leyendo »

Notas

Superman, los buitres, la cuestión social y la grieta

Jorge Raventos

El gobierno de Mauricio Macri considera que hay algunas buenas  razones para festejar. En todo caso, también  hay  fuertes motivos para estar preocupado. El fin del  extenso y conversado default, el pago a los buitres y la excelente acogida a  los bonos argentinos (más allá de que los mercados premiaran una tasa que casi dobla la que paga Bolivia), son hechos positivos. Continuar leyendo »

Arriesgados Equilibrios

Enrique Avogadro

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. Eduardo Galeano

Hay preguntas flotando en el ambiente que aún no han encontrado respuestas pese a que ya la Argentina cambió de gobierno, y de modos, hace ya ciento cuarenta días. Continuar leyendo »

Padres afligidos, entre la droga y el desamparo

Juan Carlos A. Lerena

Acaso nunca como en estos días hemos sido tan pedagógicamente informados sobre las drogas, su procedencia, su fabricación, las que son de diseño y cuáles no, cómo se toleran algunas, como otras conducen rápidamente a la muerte. Continuar leyendo »

La justicia y sus excesos

JULIO MARÍA SANGUINETTI


Argentina y Brasil están sacudidos por dramáticos episodios de corrupción. En Brasil está comprometida la continuidad del gobierno por un escándalo de proporciones nunca vistas, radicado en Petrobras, la gran empresa petrolera, perjudicada dolosamente en varios miles de millones de dólares a favor del partido oficialista. En Argentina, la actuación judicial encara los desmanes del gobierno anterior, con empresarios enriquecidos desde la nada a fuerza de favores gubernamentales.

La justicia actúa y ese es el saludable funcionamiento de la separación de poderes. Desgraciadamente, sin embargo, hay magistrados que no asumen a cabalidad que son un poder del Estado y episodios de esta naturaleza son algo más que un expediente. La magnitud institucional les obliga a manejarse con sentido de responsabilidad, alejados del vedetismo mediático que los transforma en vengadores sociales y factores de división social.

¿Qué necesidad había de citar compulsivamente al expresidente Lula y llevarlo a declarar como un acusado común? ¿No podía el juez constituir despacho en su apartamento y tomar allí, formalmente, su declaración? Haber actuado como lo hizo trasladó el debate al atropello personal más que a la responsabilidad delictiva del expresidente. Ambientó, además, una reacción popular motivada por lo que se sentía como un inútil manoseo. Un expresidente como Lula, líder político importante, no es un ciudadano común. Tiene los mismos derechos y obligaciones que todos, pero la sola repercusión pública de su presencia en el Juzgado, es inevitablemente una causa de turbulencia pública. ¿Por qué no se evitó, garantizando la serenidad y objetividad del trabajo judicial?

En Argentina, vimos el otro circo: la expresidenta llevada en andas por su adiestrada militancia, al bajar en el aeropuerto para presentarse al Juzgado y luego en este. ¿No hubiera sido mejor para la causa de la justicia que el magistrado hiciera el interrogatorio en Santa Cruz, en su domicilio, evitando todo ese peligroso alboroto?

El exceso debilita las buenas causas.

Algo análogo pasa con los publicitados “Panama Papers”. Es notorio que la tendencia administrativa y jurisprudencial en el mundo entero va en la línea de la mayor transparencia financiera. Se han hecho claros avances y nuestro país ha pagado un tributo a la transparencia con la derogación de las sociedades financieras de inversión y el acuerdo que nos obligó a brindar información a la oficina impositiva argentina (una verdadera Gestapo en tiempos del kirchnerismo). En ese cuadro, podría ser una contribución importante el que se detectaran claramente cuatro, cinco, diez casos, de políticos, dictadores, financistas con notorios ocultamientos de fondos. Era un modo efectivo de avanzar en la justicia y de barrer la impunidad de los poderosos.

Infelizmente, el camino no ha sido ese: se han lanzado miles y miles de documentos al barrer, donde se confunde lo lícito con lo ilícito, la constitución de una sociedad con su funcionamiento posterior y se lleva a la generalidad la impresión de que toda sociedad “offshore” es ilegal o por lo menos inmoral. Preguntamos: en los últimos quince años, ¿cómo hacía una sana empresa exportadora argentina para sobrevivir y mantener a sus empleados, cuando comprar dólares para pagar un insumo imprescindible dependería de la arbitrariedad de un funcionario?

El solo hecho de estar “mencionado” en cualquier documento o haber integrado una sociedad, es motivo de una condenación pública a través de los medios.

Se enlodan reputaciones y -lo que es peor- se debilita la acusación. Porque de todo ese fárrago resultará que los “mencionados”, en su inmensa mayoría, no van a ser acusados de nada porque no hay motivo de acusación, y que los sancionados por evadir impuestos o pretender el blanqueo de fondos espurios serán unos pocos. Con lo cual, la opinión pública, sensible ante el tema de la corrupción pero no bien informada jurídicamente, se sentirá defraudada.

Los colegas periodistas que han trabajado en este tema con embriaguez heroica, creyendo protagonizar una epopeya, no han ayudado a la buena causa. En el entrevero van a salir peor los mejores y seguramente algo mejor los reales defraudadores, hábiles para esconderse en medio de las nubes del escándalo.

Más allá de la hojarasca, lo que sí es fundamental es que los que han corrompido la vida pública de los países vecinos sean juzgados como corresponde. En el caso Petrobras, varios ministros y jerarcas han ido presos, pero está claro que quienes han conducido el Estado y su partido, no pueden asumir inocencia, alegar ignorancia y declarar desconocimiento de todo lo que se hacía en su nombre. Por supuesto, a cualquier gobierno puede escapársele de las manos un funcionario individualmente, pero cuando se trata de cientos de diputados sobornados, de enormes licitaciones amañadas, de las más grandes empresas reconociendo que han pagado millones de dólares para obtener contratos, estamos ante una corrupción del sistema. No es un enfermo contagiado, es una epidemia general. Como también se advierte en la Argentina, donde se exhibían sin pudor los manejos corruptos de una camarilla de empresarios que comenzaron operando en Santa Cruz y se transformaron en una enfermedad nacional.

De todo esto, las instituciones argentinas y brasileñas debieran salir fortalecidas. Dejar en claro para todos, que no hay impunidad para la corrupción y que la justicia no es una herramienta política o publicitaria, sino un fundamental poder del Estado, sin cuyo funcionamiento la democracia no puede consolidarse en el espíritu del ciudadano.

Velorio Danzante

Enrique Avogadro

“Lo peor de parte de una sociedad manipulada por la política, es ver a pobres defendiendo a ricos culpables de su pobreza”. Paulo Coelho

En la semana que pasó se dieron dos hechos significativos: la presencia de Cristina Kirchner, como imputada, en los tribunales federales, Continuar leyendo »

Entre el reclamo social y el despertar de la Justicia

Jorge Raventos

El sábado 16 de abril Mauricio Macri anunció  una batería de medidas destinadas a reforzar  el costado social de su gobierno: disminución en el IVA para sectores muy vulnerables, Continuar leyendo »

Macri, micro y culpas

RICARDO LAFFERRIERE

Las dimensiones económicas personales y las públicas normalmente son separadas por un abismo. Una persona “rica”, en nuestros pagos, lo es por contar con un patrimonio y con ingresos que multiplican por tres o cuatro dígitos los de alguien que no lo es. Continuar leyendo »

Epitafio para Europa

Pilar Rahola

“Alá es el más grande”, gritaban los terroristas mientras fusilaban uno por uno a los espectadores del teatro “El Bataclán” en París.
¿Hace cuánto venimos diciendo que Europa es un semillero de terroristas musulmanes y que lo que el mundo ha visto hasta ahora no es nada? Cuántas veces dijimos que Francia, particularmente, es uno de los epicentros y que como si fuera poco, Continuar leyendo »

Paraísos fiscales v.s. infiernos fiscales

Armando Ribas

Los Papeles de Panamá me han hecho recordar el profundo pensamiento de un conocido escritor economista, y diría que lamentablemente desconocido en el mundo de la moral. Se llama Adam Smith y escribió “Teoría de los Sentimientos Morales”. Continuar leyendo »

¿Homenajes especial al Bicentenario?

Juan Carlos A. Lerena

Es probable que el pueblo argentino, casi sin darse cuenta, se esté acercando a la mejor celebración del Bicentenario de la Independencia. Cuando acaso las circunstancias sociales que se viven como penosa derivación de largos años Continuar leyendo »

Tsunami y Jueces Vencidos

Enrique Avogadro

“La cuestión moral existe desde hace tiempo, pero ahora se ha convertido en la principal y más importante cuestión política, porque de su solución dependen la recuperación de la fe en las instituciones, la gobernabilidad del país y la viabilidad del régimen democrático”. Enrico Berlinguer

El vencimiento de los contratos de alquiler que vinculaban al kirchnerismo con casi todos los jueces Continuar leyendo »

Poderes opacos versus reclamos de transparencia

Jorge Raventos

El  último domingo, cuando un equipo global de periodistas independientes hizo estallar el affaire conocido como Documentos de Panamá, se desató un nuevo vendaval moralizante que realimentó la atmósfera de sospechas sobre la política. Continuar leyendo »

El camino más directo para llegar a los Kirchner

Hugo Alconada Mon

Hugo Alconada Mon

Tocar a Lázaro Báez es meterse con la familia Kirchner. Así fue desde que se conocieron, hace más de dos décadas, en Río Gallegos. Y así es ahora, mientras el empresario de la obra pública que más creció Continuar leyendo »

Deliberada confusión entre lavado y evasión

Dardo Gasparre Dardo Gasparre

Un empleado infiel roba una base de datos de mails sensibles de un estudio contable, de abogados o un banco en los que trabaja.

Un hacker —contratado ad hoc o no— roba igual material. Continuar leyendo »

Ética femenina, derechos humanos y legitimidad

Guillermo Lousteau Guillermo Lousteau

Hasta los años setenta, y sobre la base de los estudios de Lawrence Kohlberg, la creencia generalizada era que las niñas tenían un menor desarrollo moral que los varones de su misma edad. Continuar leyendo »