Bolívar y Maduro en Venezuela

Armando Ribas

“Simón Bolívar fue el primer dictador en América”. Esa fue la observación de Domingo Faustino Sarmiento, una de las mentes más  privilegiadas en  la lucha por la libertad en el continente y por supuesto en la Argentina. Y he dicho por la libertad y no por la independencia, en tanto que Bolívar a mi juicio tenía confundidos ambos conceptos. Vale recordar a Alberdi al respecto: “La patria es libre cuando no depende del extranjero, pero el individuo carece de libertad en cuanto depende del estado de un modo omnímodo y absoluto”. Y este es el proceso iniciado en Venezuela por Bolívar, como vamos a ver en sus siguientes declaraciones.

En primer lugar dijo: “En América debe gobernar un monarca con el nombre de presidente”. Para llegar a esa conclusión en una carta al Gobernador de Barinas escribió: “Jamás la división del poder ha establecido y perpetuado gobiernos, solo su concentración ha infundido respeto para una nación, y yo no he liberado a Venezuela sino para realizar este mismo sistema”. Creo que está claro que esa es la intención de Maduro con la instalación de la nueva corte.

Siguiendo su pensamiento en el Discurso ante el Congreso de Angostura dijo: “En las repúblicas el ejecutivo debe ser el más fuerte… sino se ponen al alcance del ejecutivo todos los medios que una justa atribución le señala, cae inevitablemente en la nulidad o en su propio abuso… La libertad indefinida, la democracia absoluta, son los escollos en que han ido a estrellarse todas las esperanzas republicanas”. Consiente de esa filosofía siguió diciendo: “Pisistrato usurpador y tirano fue más saludable a Atenas, y Pericles aunque también fue usurpador, fue el más útil ciudadano”.

Basado en esos principios yo diría que llegó a las siguientes conclusiones con respecto a Estados Unidos: “A pesar de que aquel pueblo es un modelo singular de virtudes políticas y de ilustración mora; lo dije todo… Pero sea lo que fuere de este gobierno respecto a la nación americana debo decir, que ni remotamente ha entrado en mi idea de asimilar la situación y naturaleza de los Estados tan distintos como el inglés americano y el americano español”.

Creo que tomando en cuenta las anteriores manifestaciones Bolívar estaría amparando a Maduro hoy en Venezuela. Y asimismo es evidente que esos principios son la antítesis del pensamiento de Alberdi y Sarmiento que a partir de la Constitución de 1853-60 proyectaron a la Argentina por las cimas de la historia. En primer lugar vale recordar un pensamiento de Alberdi cuando dijo: “¿Cuál es la índole y condición de la libertad latina? Es la libertad de todos refundida y consolidada en una sola libertad colectiva y solidaria de cuyo ejercicio exclusivo está encargado un libre Emperador o un Zar libertador. Es la libertad del país personificada en su gobierno, y su gobierno todo entero personificado en un hombre”. Me atrevería a pensar que se estaba refiriendo a Bolívar.

Con respecto al tema de la confusión con Estados Unidos Sarmiento muestra un pensamiento trascendente al respecto: “Solo Estados Unidos e Inglaterra tienen instituciones fundamentales que ofrecer al mundo futuro”. O sea había tomado conciencia de que no es la cultura o incultura la que determina el sistema institucional, sino éste el que en última instancia determina los comportamientos de la sociedad. Y la Argentina es un ejemplo indubitable de la realidad de ese pensamiento y por ello como antes reconocimos en cincuenta años pasó a ser uno de los principales países del mundo.

Perdón por las citas, pero insisto en el pensamiento de Hume respecto a que la historia es un aprendizaje. Pero volviendo a Venezuela voy asimismo a cruzar el Caribe y la tristeza que podemos observar al respecto en la situación de Cuba. A la llegada de Fidel Castro a la Habana los cubanos, con mi excepción si hubiese habido una elección, el 90% me parece que habrían votado por él. Ello se debía a que en Cuba había la noción compartida de que los americanos no permitirían un país comunista a 90 millas de la Florida.

La llegada de Fidel a la Habana, a diferencia de los casos de Chávez y Maduro, fue determinada originalmente por la política de Estados Unidos. En primer término fue Eisenhower quien le pidió a Batista que abandonara la isla y dejara entrar a Fidel. Hecho reconocido por Earl T. Smith, embajador americano en la Habana. En segundo término Kennedy traicionó a los cubanos en la invasión a Bahía de Cochinos al no prestarle el apoyo aéreo prometido; y seguidamente durante la crisis de los misiles en 1962 pactó con Krouchew entregar a Cuba a la órbita soviética, situación no variada hasta la fecha por más que ha sido Rusia a mi juicio la que ha variado con Putin.

En Venezuela por el contrario existe una situación de grandes dificultades pero existe una oposición que hoy tiene el apoyo del mundo y en particular de Estados Unidos con Trump a la cabeza y gran parte del resto de los países de América Latina. Por el contrario, el totalitarismo cubano es ignorado y Obama pactó con Raúl Castro aunque aparentemente Trump está por el momento modificando el acuerdo. Pero se ignoran los crímenes de los Castro en Cuba y en el continente, pues fue en Cuba donde se organizó la guerrilla latinoamericana de los años 70. Así igualmente se ignoran los presos políticos cubanos.

Otro hecho que no se puede ignorar es que en una dictadura el control de las armas es fundamental, y tal es la situación de Maduro frente a la oposición que aparentemente además hoy parece estar dividida ante la propuesta de las próximas elecciones. Lo mismo ocurrió con Fidel Castro, cuando el ejército de Batista tomó conciencia de que los americanos lo apoyaban, lo apoyaron también hasta la fecha. Por ello otra contradicción imperante es el aparente enfrentamiento mundial con Maduro y el acuerdo de Obama con Raúl Castro. Así se ignora también que aparentemente el ejército cubano controla el ejército venezolano en Venezuela.

Pero voy a tomar en cuenta otro aspecto importante respecto a la política de Trump respecto a Venezuela. Ya debiéramos tomar en cuenta el fracaso político del embargo, más allá de las razones políticas que lo determinaron, cuando Fidel nacionalizó todas las propiedades americanas en Cuba. El embargo lejos de provocar algún cambio en Cuba o facilitar la caída de Fidel Castro, apareció ante el mundo como la justificación de la pobreza creada por el sistema comunista, y hoy Fidel aún aparece ante este mundo confundido con Estados Unidos como representante del antiimperialismo. Todas las medidas económicas contra Venezuela tendrán el mismo efecto contradictorio.

Por último y para terminar demos acordar el caso de Santo Domingo ante la posibilidad de la toma de posesión de un gobierno igualmente castrista. Y fue el presidente Lyndon Johnson quien mandó a los marines a Santo Domingo y por ello el país goza de la libertad que hoy disfruta. Por tanto no se olvide de este hecho Mr. Trump, y tomando en cuenta el aprendizaje de la historia envíe los marines a Venezuela y destituya a Maduro y si le parece haga lo mismo con Raúl Castro. Con mis mejores deseos de libertad.